miércoles, diciembre 14, 2005

La programación del IDFA inspira a los EDOC

Lisandra Rivera y Viviana Erpel, de la Asociación de
documentalistas de Chile, en un momento de descanso


Lisandra Rivera es la productora del Festival internacional de cine documental Encuentros del otro cine (EDOC) que se realiza en el Ecuador desde 2002. Este año tuve el agrado de representar junto con ella al festival ecuatoriano en el IDFA -la muestra de documentales más grande del mundo- que entre noviembre y diciembre celebró su 18 edición.
Ámsterdam nos recibió con un clima hostil, lluvias y granizadas intensas que, por fortuna, fueron menguando al pasar los días. Fue una semana dedicada al placer de mirar, desde la primera función a las 10h00 hasta las 00h35 cuando, puntualmente, el último tranvía nos llevaría de vuelta a casa.
Con casi 400 filmes en el programa, la elección fue complicada. En todo caso, al preguntar a Lisandra qué películas sería importante tener en Ecuador, ella sintetiza: “Sisters in Law, de Kim Longinotto y Florence Ayisi (Inglaterra, 2005), un filme que habla sobre el respeto a los derechos de la mujer en Camerún. Es una película fabulosa y no un panfleto feminista en lo absoluto. Los filmes austríacos We Feed the World y Our Daily Bread son importantes porque cuestionan al primer mundo ante la posibilidad que tiene de producir todos los productos alimenticios imaginables en cualquier momento del año.”
También incluye en la lista a 51 Birch Street (EEUU, 2005), “en la que un documentalista descubre que su madre, ya fallecida, era una mujer y no simplemente una madre. En base al diario que ella escribió durante 30 años, el director nos hace pensar en cómo son nuestros padres, en cómo ellos también tuvieron sus pasiones y sueños.”Entre función y función, en una atmósfera muy informal, surgió también la oportunidad de establecer varios contactos. De entre ellos resalta uno esencial con la Red de Documentalistas de Europa para la organización de un taller de desarrollo de proyectos documentales en Ecuador.
Es que, como sostiene la productora, “la realidad ecuatoriana provee de temas para miles de documentales y el taller intentará fortalecer nuestras destrezas de escritura y presentación de proyectos. Ahora que la ley de cine plantea una posibilidad real de tener un fondo de financiamiento de películas, se vuelve imprescindible que los proyectos sean sólidos”.

El fondo Jan Vrijman

“A partir del 2000, cuando decidimos hacer los EDOC, el IDFA se volvió nuestro 'festival modelo'. Ganamos el concurso del fondo Jan Vrijman y nos dieron 15 mil euros el primer año y 10 mil el segundo”, recuerda Rivera.
Manejado por el IDFA, el fondo Jan Vrijman financia proyectos relacionados con la realización y promoción del género documental en países en desarrollo, exclusivamente. Más información
www.idfa.nl

Esta nota se publica en el HOY, el 14 de diciembre. Esta es mi versión, sin correcciones de estilo, y con el titular original, pues en el diario lo cambiaron por algo que nada que ver.

jueves, diciembre 08, 2005

Tu sangre confronta a la industria


Para los que no la leyeron en el HOY, donde se publicó el 7 de diciembre, copio esta nota en el blog


El pasado abril, Tu sangre, de Julián Larrea, fue el filme ganador del concurso "Ojo con la democracia" organizado por Cinememoria y Participación Ciudadana. El concurso consistía en la realización de un documental que tratase sobre los procesos democráticos en nuestro país y cuyo premio en la categoría largometraje consistió en un viaje al Festival Internacional de Documentales de Ámsterdam (IDFA). Posteriormente, en los Encuentros del otro cine, el filme se llevó el Premio del Público.
Por su parte, Larrea (realizador argentino radicado en el Ecuador) inscribió a Tu sangre en el festival holandés. Aunque el filme no fue seleccionado en la competencia oficial ni en las secciones paralelas, fue invitado a participar en el Docs for Sale, un mercado de documentales que ofrece un número limitado de cintas a ejecutivos de canales de televisión, distribuidores y programadores de festivales de todo el mundo.
Sobre las posibilidades de vender su documental por medio de Docs for Sale, Larrea opina que “sería como hacer un gol de media cancha”. El mercado es “una maraña de nombres y de gente que se conoce entre sí”, donde cuentan mucho las relaciones y los contactos previos. Por otra parte, en las posibilidades de venta influye también la duración de las películas. En su mayoría, las cadenas las buscan de aproximadamente 50 minutos, para que quepan en sus bloques de programación. Con casi 71 min, Tu sangre resulta muy larga.
Sin embargo, el director comenta que estableció contactos con ejecutivos de Irlanda, Senegal, TV Catalunya y la distribuidora suiza First Hand Films, entre otros, con quienes eventualmente se podría llegar a algo
Larrea define al IDFA como una “linda experiencia, sobre todo por la posibilidad de conocer gente de Latinoamérica, ver muchos documentales, hablar con directores de distintos orígenes y ver en qué están”. Pero finalmente, comparte la lección: “En cierta forma tengo una decepción general, ya que no es porque llegas acá que vas a vender tu película. Las miradas aquí están puestas en otra cosa. Si quiero que mi próximo documental pueda venderse, debe tener una mirada más internacional. Hoy escribiría la sinopsis de otra manera, traería más material promocional. Todo me queda más claro”.

El Palmarés

Premio VPRO Joris Ivens al Mejor Largometraje Documental: La casa de mi abuela, de Adán Aliaga, España.
Premio Especial del Jurado: Our Daily Bread, de Nikolaus Geyrhalter, Austria.
Premio Silver Wolf al Mejor Cortometraje Documental: Before flying back to the Earth, de Arunas Matelis, Lituania-Alemania.
Premio del Público: Sisters in Law de Kim Longinotto y Florence Ayisi, Inglaterra.


jueves, diciembre 01, 2005

IDFA rinde tributo a Raymond Depardon



“Finalmente podemos ver la obra completa del más grande realizador del mundo”. De esta manera Ally Derks, la directora del Festival Internacional de Documentales de Ámsterdam (IDFA), presentó a Raymond Depardon, el autor de documentales de la talla de Reporteros y Urgencias, entre otros.
Depardon vino a Holanda a presentar su última película, el segundo capítulo de la trilogía Perfiles campesinos: Le Quotidien. El filme transcurre en distintos parajes del campo francés, donde la actividad agropecuaria va en serio descenso y cuyos personajes principales son en su mayoría los mismos granjeros de la primera parte.
Hijo de campesinos, Depardon formó parte del entorno rural hasta los 16 años, pero su pasión por la imagen lo empujó a la ciudad. Para él, la trilogía ha sido la forma de rendir homenaje a sus padres, a través de los bellísimos personajes de su historia. “Ellos vieron que no estaba hecho para ser granjero, pero nunca me lo reprocharon”.


Depardon comenzó su romance con la imagen por medio de la fotografía. El cine vino después y hoy son actividades que se complementan. “Creo que la fotografía me ha ayudado mucho a ser cineasta, pero no en la materia, más bien para encontrar un lugar muy rápidamente. De hecho la fotografía puede ser un limitante si quieres ser cineasta. Mucha estética, un plano luego del otro, mientras que el cine es el tiempo, la duración, la palabra y los tiempos muertos”.
Al hablar de Delitos flagrantes -uno de sus filmes más sobrios en el que recoge las primeras declaraciones de detenidos por crímenes menores en el Palacio de Justicia de París- el realizador francés sintetizó su método: “Trato de rodar la miseria con el mayor de los lujos. La ingeniera de sonido ocupa los mejores micrófonos y yo los mismos lentes con que se filma a Adjani y Depardon en el cine de ficción. No es porque un personaje se encuentre en la miseria o en situaciones de angustia y desesperación que se deba filmarlo de una mala manera”.


Esta nota que escribo desde Amsterdam se publica hoy en el Diario HOY