domingo, febrero 19, 2012

Ain't no mountain high enough

Los que me conocen saben que soy muy poco dada al deporte. Los años de atleta quedaron como recuerdos del colegio y mis días de futbolista son solo una memoria –envuelta en nostalgia– de las tardes de infancia jugando con mis primos, bastantes años más tarde el torneo de fútbol playa que, contra todo pronóstico, ganamos en Salinas y en el que yo quedé de goleadora y, claro, los entrenamientos y torneos en la universidad hasta que me rompí la pata. Ahí todo se acabó. Solo pasos esporádicos por los gimnasios de la ciudad de turno. Nada más de concentración. Por tiempos me he contentado con ser una espectadora constante y en los fines de semana de mis años en Inglaterra (donde está la mejor liga del mundo discuta quien me discuta) seguí fielmente el resumen de los partidos del día, con Gary Lineker a la cabeza del mejor programa de la televisión: Match of the day. "Unbelievableeeee..."

(Por cierto, nunca entendí porque le encargaron a un mariachi que componga el opening. En fin, MOTD da para otro post pero si les gustan los paréntesis como a mí, vale la pena ver esto:)




En fin. A golpe de insistencia el otro día subí al Pan de Azúcar y no en teleférico. Llegué a la cima con mis propias piernas y aunque para los escaladores experimentados el Pão de Açúcar sea pan comido, para mí hubo unos 15 metros que resultaron una prueba al autocontrol. Todo empezó lindo y suave, con un picolé de guayaba en la Praia Vermelha. La cosa se fue complicando hasta llegar a una roca con una ligera inclinación en negativo. Hace tiempo que no siento miedo, o al menos un miedo así: puro. Cinco minutos de parálisis. En esos momentos en que no hay posibilidad de dar marcha atrás, no queda más que respirar, controlar la ansiedad y pensar qué hacer para poder seguir y cómo. Y bueno, así fue que llegué. (With a little help from my friends) Qué increíble sentir cuando el miedo se ha desvanecido, como una revancha, un flujo de adrenalina inmediato circulando por todo el cuerpo.

Bueno, decía que si alguien me conoce sabe de mi poco talento deportivo. Los que me conocen aún mejor saben que no me gustan nada las frases del tipo "Todo va a estar bien" y "Dale tiempo al tiempo". No solo que no me sirven sino que hasta me cabrean, aunque quien te lo diga pueda ser que tenga algo de razón. 

Solo que ahora que ordenaba las fotos de aquel día y me detuve en la siguiente




 pensé en esta canción:




Digo que no confío en las frases hechas, pero tal vez sea verdad que "No hay montaña demasiado alta...". A una fan de Neubauten también le puede gustar el Motown. En fin, es carnaval y me lo puedo permitir. Les dejo con Marvin Gaye, Tammi Terrel y algunas fotos.

Las apariencias engañan. Segunda vez en mi 
vida que voy a escalar. Pero no va a ser la última 

María on the rocks:)

Vista de Niteroi y las islas. 
Se escala el Pan por la parte trasera de la roca

Río

¡Qué ciudad tan hermosa es!

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